Gerardo Bacalini: «Educar para el arraigo»

El dirigente, fundador de la FACEPT, ex funcionario de Educación y gran promotor de la cultura rural, estuvo en Hunter el pasado domingo 6 para celebrar el trigésimo aniversario de la Federación y del establecimiento local

 

Gerardo Bacalini, fundador de la FACEPT

 

Gerardo Bacalini es uno de los fundadores de los llamados Centros de Educación para la Producción Total (CEPT), que funcionan en diversas localidades de la provincia de Buenos Aires y ofrecen una novedosa oferta educativa de nivel medio para el ámbito rural, en cogestión entre el Estado y la sociedad civil de la provincia.

Los CEPTs se organizan bajo la modalidad de pedagogía de la alternancia, en la que los alumnos pasan una parte del tiempo en el establecimiento escolar y luego regresan a aplicar lo aprendido en su propio lugar de residencia.

Gerardo nació en el sur santafesino y vivió durante toda su infancia y adolescencia en el campo. Luego emigró a la ciudad, pero regresó y así comenzó a interesarse por la educación rural. Obtuvo una beca para ir a Francia, donde conoció el concepto de «alternancia» y lo adaptó a la educación argentina en la década de los '70.

Las llamadas «Maisons» familiares rurales que visitó Bacalini durante su estancia en Francia, fueron creadas en la época de la pre–segunda guerra mundial por un grupo de campesinos y un sacerdote.

El dirigente, que ocupó varios cargos en el sistema educativo provincial y es, además, fundador de la FACEPT, estuvo en Hunter el pasado domingo 6 de noviembre, especialmente invitado para participar de los festejos por el 30° aniversario de la entidad que fundó justamente en Hunter y el del propio CEPT rojense.

La pregunta obligada fue, entonces, ¿imaginaban en aquel 1992 el desarrollo que tendría esta modalidad educativa que hoy cuenta con treinta y cinco establecimientos en la provincia de Buenos Aires, y sus implicancias para el arraigo de la población rural bonaerense?

«Tanto como imaginarnos, diría que no; en esa época las cosas eran muy distintas. Eran momentos difíciles, pero nosotros teníamos muchas esperanzas», respondió Bacalini.

Estimó también que «las necesidades de la gente del medio rural son siempre las mismas, y nosotros pusimos en marcha un programa que, justamente, tiende a rescatar la cultura del hombre de campo, de la mujer del campo, y a darle a los jóvenes una educación que promueva el arraigo».

«Creo que hemos logrado el objetivo y estamos muy contentos por eso. Les mando un saludo muy grande a todos», finalizó diciendo.