«La libélula» en La Minga: Tres días antes de la función ya era un éxito

«La Libélula», obra teatral recientemente ganadora de mención especial en la Fiesta Regional de Teatro con la dirección de Diego Albamonte y Nora di Cocco, salió de gira y llegó este último sábado a su segundo destino: el galpón de La Minga, en Rojas.

 

Diego Albamonte con alumnos de Rafael Obligado, finalizada la obra La Libélula

 

La presentación ya era un éxito varios días antes del comienzo de la función: tuvo que aparecer el cartel «Localidades agotadas», algo que suele provocar sensaciones encontradas en un elenco teatral. Por una parte, es una satisfacción generada por el reconocimiento popular; y por otra, una frustración ante la cantidad de gente que debe privarse de ver el espectáculo. Esto, no obstante, es también un aliciente para la organización de nuevas presentaciones; algo que en Rojas seguramente ocurrirá.

La puesta no es convencional; la escenografía, muy sencilla, está ubicada en el centro, al mismo nivel que los asientos de los espectadores. Esto es: el público rodea a los actores sin que medie la distancia propia de un teatro, donde las butacas están muy separadas del escenario.

Esta característica de la versión Albamonte–Di Cocco de «La libélula» obliga a instalar pocas filas de asientos; si fueran más, posiblemente los espectadores ubicados en la parte trasera no verían nada. Así y todo, fueron vendidas ochenta entradas y la concurrencia superó ampliamente a las cien personas, incluyendo al personal técnico, gente de La Minga, periodistas y colados.

En esta oportunidad, el elenco saltense contó con una nueva presencia rojense, además de la de Albamonte: la de Matías «Matute» Blanco en la técnica.

Miriam García Josipovich y Diego Raffaelli, los actores, se mostraron muy convencidos y firmes en sus roles, con un «timing» propio de quienes no sólo han ensayado mucho sino también enfrentado al público en reiteradas oportunidades; y, por supuesto, cuentan con el talento necesario.

 

LA OBRA

Las virtudes del elenco de Salto con presencia de rojenses se vieron potenciadas, sin dudas, por el muy eficaz texto escrito por la reconocida dramaturga rosarina Patricia Suárez, autora de varios libros de ficción, de literatura infantil y también de teatro.

Está protagonizada en esta oportunidad por Miriam García Josipovich y Diego Raffaelli, de la Cooperativa de Teatro Independiente de Salto dirigida por Diego Albamonte y Nora Di Cocco. Integran también el grupo: como asistente de dirección, vestuario, maquillaje y fotografías, Su Marcellini; diseño de luces y ambientación: Horacio Nicolari y Matías «Matute» Blanco.

Cabe recordar que «La libélula» había visitado anteriormente la ciudad de Venado Tuerto, donde realizó dos funciones, también a sala llena; y el próximo 9 de julio se presentará en la ciudad de Buenos Aires, en el teatro «La ranchería».

 

AGRADECIMIENTOS Y RECONOCIMIENTO A CHAROL Y A MARTA SETA

Luego de la exitosa función realizada el sábado, los directores de «La libélula» pronunciaron breves discursos cuyo tono fue más que nada de agradecimiento.

Diego Albamonte expresó que «acaba de pasar la función de La Libélula en La Minga; una comedia dramática con dos personajes, amantes, y un final que obviamente no voy a revelar. El público respondió, estoy feliz, muy feliz; ya veremos si podemos volver a traerla».

Albamonte agradeció presencias y, de manera especial, «a mis alumnos de Rafael Obligado, que vinieron; a la inspectora de educación artística, Natalia Ramallo; y voy a dedicar esta función a dos grandes maestros con los que me he formado y lo sigo haciendo: son ellos Charol Araldi y Marta Seta».