Los trabajadores, las luchas de antes y las de ahora

Con su sindicato como herramienta, el trabajador actual sigue luchando de la misma manera que quienes lo precedieron. En principio, para no perder lo conquistado; y luego, para lograr el reconocimiento de más derechos que, como sujeto principal de un sistema económico basado en la producción, le corresponden.

 

El sábado será 1 de mayo, día internacional del trabajador; sin dudas, un actor esencial para el desarrollo de nuestras sociedades. Sin embargo, no todos corren la misma suerte en este país. Las distintas actividades cuentan con trabajadores también diferentes, algunos de los cuales disfrutan de una situación mejor, y otros están, como vulgarmente se dice, «en la lona».

No obstante, es menester recordar el por qué de la celebración. Hace poco más de cien años, las fábricas eran centros de producción donde trabajaban por igual hombres, mujeres, ancianos y niños. Y lo hacían más de doce horas diarias, una jornada que no daba opción a las personas de recuperarse, descansar ni por supuesto disfrutar de tiempo de ocio.

Mucho tuvieron que luchar los trabajadores durante años para conseguir establecer la jornada laboral de ocho horas, incluso pagándolo con sus propias vidas.

Por eso está jornada se ha convertido en una efeméride de homenaje a aquellos que lucharon por una vida digna para todos los trabajadores y trabajadoras.

Los orígenes del Día Internacional de los Trabajadores se remontan a 1886 en Estados Unidos. Por aquellas fechas los trabajadores iniciaron una lucha para establecer un límite de ocho horas a la jornada laboral. El único límite que existía era el no hacer trabajar a una persona más de 18 horas sin causa justificada y la consecuencia era una multa de 25 dólares.

El sindicato mayoritario inició una huelga a partir del 1 de mayo de 1886. En Chicago, los enfrentamientos entre la policía y los trabajadores fueron especialmente duros y sangrientos.

Tras días de huelga, el 4 de mayo se convocó una concentración en la plaza de Haymarket, con una tensión creciente. Ese día un artefacto explotó en la plaza, resultando muerto un policía y desencadenando fuertes enfrentamientos con los manifestantes.

Este hecho, que se denominó «La Revuelta de Haymarket», terminó con 31 de los trabajadores acusados, cinco de ellos condenados a la horca y tres a prisión.

Estas ocho personas se convirtieron en los «Mártires de Chicago», quienes lograron con su lucha la reducción del horario laboral a ocho horas diarias. En 1889, en París, fue instaurado el 1 de mayo como el «Día del Trabajador».

En la actualidad, los trabajadores disfrutan de muchos derechos, no sólo de la jornada laboral reducida. Existen las vacaciones, el aguinaldo, las licencias especiales, las asignaciones por diferentes motivos... y todo ello fue fruto de luchas que, en muchos casos, costaron vidas como las de los «mártires de Chicago».

Los trabajadores, antes y ahora, son plenamente conscientes de que sus derechos no son regalos del cielo sino el fruto de la lucha; y así es que continúan utilizando a sus sindicatos como herramientas, en principio, para no perder lo conquistado (cosa que sucede en muchas oportunidades); y también para avanzar hacia el reconocimiento de nuevos derechos que, como sujetos principales de una economía de producción, les corresponden.

En esta serie de notas, Chispa muestra las realidades de diferentes sectores del trabajo, públicos y privados.

 

Sergio Giles: «El día del trabajador es todos los días»

 

El secretario gremial de la Asociación de Trabajadores del Estado sccional Pergamino (de la que depende Rojas) informó sobre varios logros ya obtenidos y otros que vendrán, con vistas a firmar antes de fin de año un convenio colectivo de trabajo para los empleados municipales.

 

Sergio Giles, secretario gremial de la Asociación de Trabajadores del Estado, Seccional Pergamino

 

La Asociación de Trabajadores del Estado es una organización sindical que nuclea a empleados públicos de los más diversos ámbitos, aunque en Rojas representa principalmente a empleados municipales. Sergio Giles es rojense, secretario gremial de la seccional Pergamino de ATE, de la cual depende nuestra ciudad.

Consultado sobre la actualidad de tan amplio espectro de los trabajadores estatales consideró Giles que «nosotros tenemos jurisdicción en Colón y en Rojas, y yo soy secretario gremial, con lo cual estoy abocado más que nada al tema municipal en las tres ciudades. Este año en Rojas hemos hecho un acuerdo paritario, que no es el que uno hubiera querido lograr, pero tampoco está mal. Es un 38,5 por ciento en el año, que no se cierra ahí sino que queda con cláusula de revisión. O sea que entre marzo y diciembre la inflación llegara a superar ese porcentaje que sacamos nosotros en el acuerdo paritario, será reintegrado el porcentaje que superó lo acordado».

También se refirió a otro logro: «algo que hace años que no se hacía en Rojas. Vamos a recategorizar a los compañeros. Según informe de los jefes, la categoría 10 no existe más, pasaron todos a la 8. O sea que cada trabajador que ingresa, lo hace en la 8. Otra cosa importante es que no hay más gente contratada. Tras una lucha de años, los contratados pasaron a planta permanente; y por el momento no se ha contratado más. Por ejemplo, en el hospital, como no se contrata a nadie, se tomó la decisión de que vayan las cooperativas a colaborar. Los compañeros están saturados, cansados, y ahora les llega esa ayuda».

Sobre condiciones de trabajo dijo que «la gente está trabajando bien; tienen sus máscaras, su ropa, todo como indican sus protocolos. Las herramientas están, la vestimenta, todo; y yo no veo descontento en el trabajador municipal, más allá de que siempre hay cosas que solucionar. Pero por el momento, por lo que se ve, no hay descontento».

«En Pergamino, ATE representa a todos los trabajadores estatales; pero hay algunos, como los de los hospitales provinciales, que dependen de la provincia de Buenos Aires. No así el hospital de Rojas, que está adherido a la carrera hospitalaria. Ahí tenemos un serio problema generalmente, porque muchas veces los profesionales no entienden que son empleados municipales. Dependen del municipio y de los sueldos que pagan. Tienen que cobrar sus bonificaciones, por supuesto, pero son empleados municipales», agregó.

Refiriéndose siempre al sistema de salud rojense, mostró otro logro reciente de ATE: que las enfermeras profesionales cobren lo mismo que los médicos. «Charlando con el Ejecutivo entendieron que cada enfermera es una profesional, para eso estudió, y así es como cada compañera empezó a cobrar las bonificaciones que le corresponden por la carrera hospitalaria. Nosotros nunca vamos a ir por fuera de lo que dice la ley; pero esto está reglamentado así. Lo mismo pasó con los inspectores, que no cobraban por actividad crítica, nocturna, premios... el descuento del 16 por ciento para que el día de mañana se puedan jubilar bien... todo eso se logró porque lo marca la ley».

«Ahora se formó la comisión técnica, con un representante de cada gremio y el funcionario de Recursos Humanos, para ir trabajando cada uno de estos temas. Vamos a ver si antes de fin de año logramos firmar el convenio colectivo. El trabajador tiene que estar bien, no le tiene que faltar nada, porque si está bien, siempre va a cumplir», agregó Giles.

Finalmente, envió un mensaje a toda la comunidad: «Cada trabajador se tiene que defender a sí mismo, pelear por sus derechos, porque hay una ley que lo ampara, esté o no afiliado a un gremio. Yo quiero agradecerle a todos los trabajadores de Rojas, porque tanto el de Obras Sanitarias como el recolector de residuos, los chicos del hospital, la gente que está en las oficinas, están día a día en plena guerra. Ojalá el sábado tengan un día muy tranquilo, que lo pasen en familia, pero la verdad es que para mí, el día del trabajador es todos los días. El trabajador está al pie del cañón todos los días».

 

Maxi Pavone: «Dejar de lado las miserias y pensar en función del interés del pueblo»

 

El secretario general del Sindicato de Luz y Fuerza consideró «satisfactorio» al último incremento salarial logrado en paritarias, y se refirió al proyecto de urbanización que lleva adelante el gremio en un terreno de barrio La Loma.

 

Maximiliano Pavone, secretario general Sindicato Luz y Fuerza de Mercedes, Seccional Rojas

 

Maximiliano Pavone es el secretario general del sindicato de Luz y Fuerza. Ante la inminencia del día del trabajador se refirió a la actualidad del sector, pero también mencionó otros proyectos importantes que lleva adelante el gremio, como el loteo de un terreno que posee desde hace muchos años en barrio La Loma.

Explicó Pavone que «a nivel gremio terminamos de cerrar las paritarias, un 29,5 por ciento para los próximos nueve meses, algo que vemos lógico en función de los tiempos que estamos viviendo, tanto por la pandemia como por la situación económica del país».

«Ese acuerdo tiene una cláusula de revisión en el mes de noviembre, por lo que veremos cómo transcurre el año, y a la vez iremos acompañando las medidas que está tomando el presidente. Vemos que en el país está comenzando a fabricarse la vacuna (contra el covid), un poco de desahogo y un empujón para que podamos salir de esto de una buena vez, y volver a vivir una vida normal, inclusive sin tantos enfrentamientos entre oficialismo y oposición. Hay cuestiones en las que hay que dejar las miserias y los debates de lado, y empezar a pensar en función de gobernar para el pueblo, porque para eso están en los lugares que ocupan. Es una opinión muy personal, que creo que cabe. A nivel paritario cerramos algo que nos convenció, nos dio una solución por nueve meses, y luego veremos cómo se sigue», añadió Pavone.

Con respecto al proyecto de urbanización en el terreno de barrio La Loma, reconoció Pavone que «es algo muy antiguo. Hubo muchas reuniones, desde la época de Antonio Topa, luego pasaron otros, y se logró concretar el tema de los servicios, gas, cloacas y cordón cuneta, además de la escrituración que terminó la semana pasada. Una empresa de Pergamino está culminando las instalaciones de gas, y después seguiremos con agua y cloacas, para finalmente hablar con la Planta de Pavimentación por el cordón cuneta».

«Hay gente que ya está construyendo, dividiendo con tapiales, es decir, está todo listo para que cada propietario pueda hacer lo que quiera. Son treinta y dos lotes de 15 por 30, más o menos. Entre 450 y 480 metros cuadrados por lote. Eso era un monte que se limpió todo, y lo que se pudo subdividir, luego de tantos planos modificados, tuvo inconvenientes con el espacio verde. El agrimensor era Alfredo Della Savia, y quedaron esos treinta y dos lotes con un espacio verde aledaño a la bomba de agua del municipio», agregó el dirigente.

Con respecto a la adjudicación de los lotes informó que «fue un sorteo que se hizo a nivel sindicato. Se le puso un número a cada lote, se sorteó con bolillas, y así se determinó qué lote le tocaba a cada uno. Fue algo muy casero».

«Este mes tiene que quedar terminada la instalación de gas. Después hablaremos por agua y cloacas, algo bastante costoso, hablamos de una suma muy importante y veremos cómo podemos hacer eso. Hablamos con el municipio para ver cómo podemos dividir lo que es materiales y mano de obra. Así quedaría el loteo con todos los servicios, porque iluminación ya tiene. El plazo que tenemos sobre estos presupuestos son muy cortos; seguramente van a tener alguna actualización, pero no sabemos cuándo se van a concretar, justamente por el alto costo que tienen. Finalmente culminaremos con el cordón cuneta y quedará el loteo con todos los servicios, como debe ser», dijo después.

Por su ubicación, el loteo de Luz y Fuerza es uno de los sectores perjudicados por la barrera urbana del anacrónico terraplén del ex Ferrocarril Urquiza. Al respecto manifestó Pavone que «sabemos que hay un proyecto para eliminar ese terraplén y urbanizar ese sector, haciendo ahí la entrada a Rojas. Eso va a valorizar mucho a estos terrenos, y por eso pensamos que, con la ayuda del municipio, podemos concretar los servicios que faltan ya que todo va a quedar dentro de la misma urbanización».

 

Francisco Jandet: «El gremio sirve para que el trabajador se haga valer»

 El secretario general de la Unión Obrera Molinera Argentina filial Rojas expresó una problemática principal: la de lograr que los molinos más chicos cumplan con sus obligaciones.

 

 Francisco Jandet, secretario general de la Unión Obrera Molinera Argentina filial Rojas

 

Rojas cuenta con numerosos trabajadores en el sector de molinería. No sólo está el molino Cabodi, la empresa más antigua de la ciudad y muy importante en cuanto a su volumen, sino que también figuran como parte de la industria local el MOHAR (ex Molino Cantenys), el de la familia Lalli, y otro molino de polenta.

Francisco Jandet es el secretario general de la Unión Obrera Molinera Argentina filial Rojas, y se refirió a la actualidad del sector. Dijo que «esta comisión arrancó luego de que se jubilara el compañero Edmundo Gómez, y va por su segundo año al frente del gremio. Armamos la comisión, y mi idea fue desde el principio llegar a todos los molinos, no sólo al Cabodi que es donde trabajo yo. El sindicato siempre actuó en Cabodi, que es donde está la mayor cantidad de empleados; pero los otros, más chicos, son un desastre. MOHAR estaba pagando cien pesos la hora, la mitad del sueldo. Hace quince años que paga la mitad del sueldo, y el sindicato no había podido entrar hasta ahora, por más que lo intentó. No había apoyo».

«Todo el mundo pensaba que el sindicato estaba nada más que en Cabodi; pero yo empecé a investigar, a meterme, con compañeros de otros lugares que conocí en un congreso, de Salto y de Chacabuco. Así me hice conocido, y el muchacho de Salto me dio una mano para entrar en MOHAR. Nos atendió el apoderado, hablamos con él, no le gustó mucho, discutimos un poco, y finalmente, como no nos citó le enviamos una carta documento. Eso lo molestó más todavía, así que intervinimos con el ministerio de Trabajo y terminamos en una conversación acá, en el gremio, y finalmente llegamos a un arreglo. El ministerio los citó, y así se pudo lograr. Las cosas van despacio, pero van. Con Lalli también estamos hablando, y ojalá que podamos llegar a un acuerdo sin la intervención de Trabajo», añadió Jandet.

«Que llegáramos nosotros junto con la gente del ministerio de Trabajo fue una sorpresa para ellos. Pero así es como avanzamos. Mientras, con Cabodi anda todo bien, siempre pagaron a convenio y los problemas que surgen son mínimos. Sabemos que los gremios están arreglando por poca plata, y los molinos tampoco están bien, porque la harina se vende, se come pan, pero al cerrarse la exportación hay mucha demanda acá en la zona y se pelean por el precio. Pero más allá de todo, las cosas están bastante bien», agregó.

Con respecto a la obra social del gremio explicó que «tenemos también el beneficio de un coseguro; así tenemos hoteles al 50 por ciento, medicamentos al 100, y todo esto ocurre gracias a que Molineros es un gremio de compañeros que se hicieron dirigentes y son muy solidarios. A cualquier hora, llamás y te atienden, te ayudan... Claro que la gente siempre está disconforme; pero el gremio es muy unido y se preocupa por los afiliados».

Abordó luego algunas cuestiones sobre la realidad política de los últimos años. «Empezó con el impuesto a las ganancias; después se empezó a venir abajo todo, se empezó a producir y a exportar menos, el dólar bajaba y subía, nos sacaron las horas extras, pero antes, el que trabajaba en Cabodi estaba bien. El gremio tiene un arreglo bueno, y nadie se fijaba en eso. Pero desde hace varios años cambiaron las cosas».

«Mi forma de ser es ayudar a la gente, siempre; y estando en el gremio, más todavía. Yo no tengo sueldo, no estoy rentado, y estoy acá, más que nada, para que la obra social no se venga abajo. Espero que los trabajadores sigan haciéndose valer, y que no se dejen menospreciar por el empleador. Que no tenga miedo y que se apoye en el gremio, que para eso está», concluyó.

 

Enrique Alvarado: «Tenemos un montón de beneficios para aliviar la situación del trabajador»

El secretario general del Sindicato de Empleados Municipales dio detalles sobre la negociación paritaria ya cerrada, e informó sobre los beneficios que brinda la entidad a sus afiliados.

 

Enrique Alvarado, secretario general del Sindicato de Empleados Municipales

 

El Sindicato de Empleados Municipales de Rojas es, hoy en día, el más representativo del sector en cuanto a cantidad de afiliados. Su secretario general, Enrique Alvarado, dio detalles sobre la situación de sus afiliados y de los municipales en general, señalando que «estamos viviendo una situación complicada; entre la pandemia y la economía del país, no estamos nada bien; pero bueno, se han logrado algunos aumentos que están compensando un poco la inflación que hay».

Destacó Alvarado que «las negociaciones paritarias, este año, fueron muy rápidas. Se llegó a un acuerdo de incremento salarial del 38,5 por ciento de acá a diciembre, aunque nos faltaría sentarnos en diciembre para ver qué aumento habrá en enero, febrero y marzo de 2022. Nuestra paritaria va de abril a marzo».

Informó luego que «ese 38,5 por ciento es acumulativo; se va a dar un 12 por ciento en abril, luego un 6 por ciento en julio, un 8 por ciento en septiembre y otro 8 por ciento en diciembre. Además está estipulada la cláusula de revisión, estamos al tanto de eso».

En otro orden, refiriéndose al tema del turismo (otro beneficio que ofrece el SEM) reconoció que «está parado en este momento. Los hoteles que tiene la federación, tanto en Mar del Plata como en La Serranita, en Córdoba, están cerrados. Por ese lado, esperamos que el año que viene se pueda habilitar todo eso».

Además, explicó que «tenemos un montón de beneficios para aliviar la situación del empleado municipal. Tickets de carne, de verdura, de pollo, el supermercado Centro, y la proveeduría del sindicato, donde hay un montón de cosas, electrodomésticos para el afiliado. Las ayudas económicas se van viendo, porque hoy, lamentablemente, el empleado municipal no llega y estamos dándole una ayuda en ese sentido. Tenemos convenios con Tiendas Yuli, New Sportempo, varias cosas que se van sumando siempre con la idea de que el afiliado se sienta cómodo y cobijado».

Con respecto a la proveeduría, que funciona en el sindicato, comentó Alvarado que «fue gente de Buenos Aires la que vino y nos trajo esa propuesta. Ahí hay de todo, como si fuera una casa de artículos para el hogar, pero dentro del sindicato. Ellos nos proveen todo a muy buenos precios, y hay mucha mercadería».

Finalmente, ante el inminente día del trabajador, dijo que «para el sábado, a los afiliados, a todos los municipales y a los trabajadores en general les deseo un feliz día y que la pasen lo mejor que puedan. Un abrazo para todos».

 

Guillermo Lionetti: «La economía está totalmente desfasada»

 

El administrador del Centro de Transportistas pintó una situación «complicada» para el sector.

 

Guillermo Lionetti, administrador del Centro de Transportistas de Rojas

 

Guillermo Lionetti es el administrador general –una especie de gerente– del Centro de Transportistas de Rojas, una entidad que agrupa a propietarios de camiones que son, además, trabajadores, porque ellos mismos manejan sus vehículos.

Consultado sobre la actualidad del sector, manifestó Lionetti que «nuestra tarea principal es la cosecha, y para ser sincero debo decir que estamos muy complicados. Es un año atípico. La cosecha se ha extendido, y los rindes no fueron buenos, ni siquiera como el año pasado, que con el tema de la pandemia arrancamos tarde ya que no teníamos bien seguro cómo se iba a trabajar en los puertos. Pero hubo muy buen rinde el año pasado, cosa que no existe este año».

Destacó además que «por otra parte, la cosecha se está extendiendo en el tiempo. Generalmente, para el 1 de mayo ya tenemos todo cosechado; y no es el caso, todavía nos falta».

En otro orden, informó el dirigente que «hemos integrado a todos los transportistas, y cerramos entre todos lo que es el transporte para repartir los viajes. Yo administro el Centro de Transportistas junto a su presidente, Raúl Dezeta, con quien trabajamos juntos desde hace veinte años, y estamos juntos con el transporte La Libertad, repartiendo los viajes entre todos. Este año, después de mucho tiempo, también se "turnean" los viajes cortos, entre todos, cosa que antes no se hacía; y así, todas las casas de cereales tienen que pedirnos los viajes a nosotros».

El Centro de Transportistas nuclea fundamentalmente a propietarios de camiones. «La idea es que se acerque todo aquel que tenga un camioncito. Hace veinte años, cuando arrancamos, éramos ochenta o noventa; y hoy estamos hablando de un parque automotor de doscientos treinta camiones«. No obstante, enfatizó que «la situación es muy compleja; no está rindiendo la actividad. Toda la vida, una cubierta valía lo mismo que un viaje a Puerto Alvear. Hoy un viaje a Puerto Alvear vale 45.000 pesos, y una cubierta cuesta 90.000. Está todo completamente desfasado. Y el problema grande que estamos teniendo son los aumentos de combustible. Hace una semana tuvimos un 6 por ciento, un mes atrás hubo otro 7 por ciento, y el incremento que tuvimos en el último año fue del 60 por ciento; muy complicado».

Con respecto a la tarifa, el tema más sensible para el sector, detalló Lionetti que «se ajusta dos o tres veces al año; en febrero, para aplicarla en marzo; y en septiembre para aplicarla en noviembre. Pero estamos muy desactualizado con lo que es CATAC, la tarifa nacional. Tendría que haber ajustes más seguidos, por lo menos cuatro veces al año».

Los aumentos de tarifas están referidos a un valor inflacionario que no refleja exactamente los costos del sector. «Esto es así, y es tremendo; a los transportistas no nos queda prácticamente nada, y si hay que comprar cuatro cubiertas nos cuesta trescientos, o trescientos cincuenta mil pesos. Es muchísima plata. Es difícil pensar en mantenimiento, e imposible pensar en renovar un camión. Hoy en día, salir a comprar un acoplado para no perder el ritmo de los modelos, significa pagar más de cubiertas que lo que vale el acoplado en sí. Las perspectivas son muy complicadas», agregó.

«Este año estamos aprovechando y vamos a tratar de trabajar como siempre, a tarifa y negociando con las tasas de cereales. Nos sentaremos a charlar sobre la tarifa para después que termine la cosecha. Tendremos que ver qué volumen de acopio hay, pero hoy ya se ve que no va a ser el que estábamos acostumbrados», dijo después.

«Los acopios hoy no dan abasto y están haciendo movilizaciones con el tren; pero después de que termine la cosecha y nos juntemos, veremos qué va a pasar. Siempre llegamos a un acuerdo con las casas que trabajamos, principalmente la Cooperativa de Carabelas, Agricultores Federados, Cargill y Gear», sostuvo Lionetti.

Finalmente, recordó que «siempre hacíamos un asadito para el 1 de mayo, pero este año no se va a poder. Por eso les deseo a todos los trabajadores que pasen un feliz día y que disfruten del sábado».

 

Luis Biorlegui: «El ministerio de Trabajo no tiene poder y los patrones se burlan de nosotros»

 

El secretario general local y delegado provincial de UATRE detalló la buena situación del sector, en general, dado que en ningún momento se detuvo la actividad. También abogó por una pronta resolución de la disputa interna que hoy conmueve al gremio.

 

 Luis Biorlegui, secretario general local y delegado provincial de UATRE

 

El secretario general local y delegado de la provincia de Buenos Aires de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), Luis Biorlegui, se refirió a la actualidad de un sector que continuó trabajando normalmente a pesar de las restricciones impuestas por el gobierno desde marzo del año pasado.

Destacó el dirigente que «por suerte la actividad no paró, es una tarea esencial, y eso favoreció mucho a la gente. Hubo otros trabajadores, e inclusive comercios, a los que no se les permitió trabajar y eso es muy complicado. Pero para nosotros nunca paró la actividad, y eso nos brindó otro marco. Inclusive las personas de riesgo, que se quedaban en sus casas e igual cobraban; aunque no en todos los casos, porque siempre hay lugares que no lo consideran y hay que andar atrás de ellos; pero por suerte son los menos».

«Sabemos que el país no está bien, no sólo por la pandemia sino también por la situación económica. No es sorpresa para nadie que tengamos algunos años mejores y otros peores, siempre ha sido así. Y nosotros, como UATRE, estamos bien; en paritarias logramos aumentos que van parejos con la inflación, y así los salarios no se caen. Por ese lado bien, trabajando, y Bayer, que es la empresa más importante localmente hablando, está funcionando bien. Las chicas del deschalado están cumpliendo las mismas jornadas que el año pasado, similar cantidad de jornales, y la pandemia no afectó mucho a pesar de que es una población muy grande», expresó.

Sobre la situación interna del gremio reconoció Biorlegui que «estamos bastante desordenados, hay una "grieta" que tiene que sanarse. Nosotros estamos del lado de Pablo Ansaloni, el diputado nacional que fue expulsado arbitrariamente y muy mal por parte del actual secretario general; no solamente él sino todo el cuerpo directivo de OSPRERA, que la justicia avaló para que vuelvan a entrar. Nosotros abogamos por la unidad del gremio, así como lo vieron nuestros grandes líderes que fueron Jerónimo Venegas y Ramón Ayala, para poder seguir trabajando en función de la gente».

Con respecto al impacto que esa disputa interna pudiera haber tenido a nivel local, estimó Biorlegui que «indudablemente nos salpica, directa o indirectamente, porque esta gente buscó aliados en todo el país. Mi delegación es la más importante de la República Argentina, tanto en cantidad de trabajadores como en congresales, y quisieron entrar, boicotear, pero se encontraron con un bloqueo de secretarios generales y unos cuarenta congresales que, gracias a tantos años de hacer las cosas bien, les han dado la espalda. Solamente pudieron lograr la adhesión de siete u ocho trabajadores, nada más. Quisieron hacerme una interna, buscar gente para hacerme lista en contra, y no consiguieron ni formar la lista. Uno trabaja y cumple, y eso da sus frutos. Buscaron adeptos en todo el país, no encontraron casi nada, y hoy están en retirada; inclusive con el lamentable fallecimiento del compañero «Lobi» Andrada. Él pensaba diferente, estamos en democracia. Pero falleció, y el que lo suplantó es nuestro. Ahora, en la votación se le dio un revés a José Voytenco y es minoría, tanto en el secretariado nacional como en OSPRERA. No puede conducir porque cada cosa que propone es votada en contra. Esta semana es de decisiones: se verá si este hombre sigue conduciendo sin conducir, o renuncia. Es de esperar que esto quede solucionado pronto».

«El gremio es un día a día. La tecnología avanza a pasos agigantados en todas las actividades, y eso nos obliga a trabajar a diario de manera impredecible. No se puede "hacer la plancha", como se dice; lamentablemente, el ministerio de Trabajo, que es el que tiene el poder de policía en el trabajo, no actúa como debe. No tiene gente, no trabaja, no toma decisiones, y entonces, cuando nosotros hacemos alguna inspección y detectamos que la gente está mal, hacemos la denuncia al ministerio, pero ellos no tienen la capacidad o el poder para tomar medidas. Entonces, los empleadores se burlan de la justicia, pagan lo que quieren y eso encima nos hace quedar mal como gremio. Pero el que tiene facultades para hacer las cosas es el ministerio, y no las hace. Eso nos impide dar soluciones», expresó el dirigente.

Como ejemplo, citó el de los haras. «Tenemos un montón, de todo tipo, de equitación, de trote, de salto, de polo, de caballos de carrera, gente que tiene mucha plata, paga lo que quiere y se burla de nosotros, del gremio y de la gente. Encima, los amenazan: no les dan la ropa, les pagan como quieren, los hacen trabajar los siete días de la semana, y la gente no quiere denunciar, ni hacer una huelga afuera de la tranquera, por miedo a que la echen. Sumale a esto que no acompaña el ministerio de Trabajo para darle soluciones a la gente, y se verá que la situación es complicada. La gente está esclavizada mientras los patrones se llevan la plata afuera o se van de vacaciones a lugares impresionantes».

Finalmente, deseó a todos los trabajadores «que cuiden y valoren su trabajo, porque hay quienes no lo tienen y es difícil conseguirlo. Cuidarlo y darle el valor que realmente tiene».

 

Ricardo Peralta: «En nuestra zona el trabajo está bien»

 

El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica de Junín (de la cual depende Rojas) explicó por qué el sector funciona bien, aunque mostró preocupación por el proceso inflacionario.

 

Ricardo Peralta, secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica Junín

 

Ricardo Peralta es el secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica seccional Junín, de la cual depende Rojas. Integra la directiva de ese gremio desde 1996, y la dirige desde hace once años. De su conducción dependen las filiales de nuestra ciudad, de Chacabuco, de General Viamonte, de Lincoln, de General Arenales y de Arribeños.

Consultado sobre la actualidad del sector en este 2021, al que se llega luego de cuatro o cinco años de apertura indiscriminada de importaciones y reducción de trabajo en este rubro, consideró Peralta que «la situación de los metalúrgicos hoy es buena, porque la zona nuestra es agroindustrial, y como el campo está trabajando, está vendiendo bien, está reparando y haciendo fabricar. Nuestra zona está muy bien en cuanto al trabajo».

«En este año de pandemia hemos remontado bastante; aumentamos la cantidad de afiliados, y andamos bien. Tenemos, eso sí, una paritaria atípica con respecto a lo que se hacía antes. Nosotros logramos un aumento del 35 por ciento hasta enero del año que viene, con una cláusula de revisión en diciembre. Eso está integrado por un 15 por ciento no remunerativo a partir de abril, que será incorporado al salario en julio; ahí empezaría a cobrarse otro 10 por ciento no remunerativo hasta octubre, y en ese mes pasaría al sueldo. A partir de octubre cobraríamos el último 10 por ciento hasta diciembre, que pasará al salario con una cláusula de revisión. Si la inflación es mayor a lo que arreglamos, habrá una recomposición».

Reconoció que «la situación es bastante complicada» con respecto a la inflación, y dejó a modo de mensaje que «para todos los compañeros metalúrgicos, les deseamos un muy feliz día del trabajador y que tengamos esperanzas».