La construcción, principal motor de la economía local

La construcción siguió por un sendero de franco crecimiento en Rojas durante 2020, con su consecuente aporte al movimiento de la economía. Si bien el sector público desaceleró un poco el ímpetu que traía desde los primeros cuatro años de gestión del intendente Claudio Rossi (caracterizados por el agregado de infraestructura urbana), el privado continuó creciendo de manera sostenida.

El número de nuevas viviendas y locales es importante, pero no lo es menos la incorporación al damero urbano de nuevos terrenos que han sido loteados y provistos de todos los servicios.

Estos emprendimientos, de los que hay varios en nuestra ciudad, han sido pensados para albergar viviendas permanentes, con lotes grandes que permiten la forestación, instalación de piletas de natación y demás elementos capaces de brindar un entorno de vida en contacto con la naturaleza, sin alejarse demasiado del centro de la ciudad.

A favor de la aparición de estos nuevos emprendimientos puede destacarse la visión de muchos rojenses dispuestos a invertir en urbanización, motorizando así la economía local. En contra, la burocracia estatal que dificulta enormemente su avance: pueden pasar años hasta que los trámites «salen» y los nuevos lotes quedan habilitados para que los propietarios comiencen a edificar sus hogares.

 

CRECIMIENTO ORIENTADO

El crecimiento de la ciudad, con la incorporación de nueva tierra urbana, se va dando principalmente hacia el oeste. Está claro que hacia el norte ya se avanzó todo lo posible con los barrios Progreso, Belgrano, La Loma, Santa Rita, PyM, CoVenDiar I, etcétera, y que el límite de la ruta 31 no será rebasado, al menos en lo immediato.

Lo mismo puede decirse con el avance hacia el este, donde la ruta 188 aplica otro límite –superado en parte por establecimientos industriales–. Hay muy pocas viviendas, y no se prevé que haya más.

Crecer hacia el sur es una posibilidad siempre presente, ya que aún queda mucho espacio entre las últimas edificaciones y el río. No obstante, por ahora, el sector preferido para los nuevos emprendimientos es el del oeste, con la incorporación de tierra ubicada en proximidades de la ruta 45.

Por supuesto que hay otras urbanizaciones en diferentes lugares como barrio Ramos (Larrea y Tormey) o Belgrano (frente al club El Huracán). Pero la tendencia es la expresada más arriba.

Las viviendas familiares y los locales comerciales, mientras tanto, florecen por todas partes en la ciudad. Y hasta hay algunos emprendimientos colectivos, como el complejo de ocho monoambientes que se levanta en la esquina de 9 de Julio y Alsina.

La construcción es, como se ve, uno de los motores importantes de la economía local, en momentos en que muchas actividades han decaído o directamente desaparecido a causa de la cuarentena.

 

El loteo de Capurelli

 

La familia Capurelli ha loteado parte del predio donde se encuentra la fábrica, más concretamente la parte del terreno ubicada sobre las calles Velez Sarsfield, Olivencia y Solís.

Son once lotes de doble frente, con salida a Olivencia, hacia el sur, y a una calle interna ubicada al norte. De ellos, ocho fueron puestos a la venta, y cuatro ya están vendidos.

En estos momentos se trabaja en la instalación de los servicios. Hace poco más de un mes quedó terminada la instalación de agua corriente, y en breve se hará la de energía eléctrica. También tienen acceso a gas natural, pero las conexiones correrán por cuenta de cada propietario.

 

 

EXPLICAN GUILLERMO MARZIALI Y LAURA PASALAQUA

 

"La Guillermina": Loteos con visión de futuro y financiación directa

 

Laura Pasalaqua y Guillermo Marziali son dos de los propietarios de «La Guillermina», un emprendimiento dedicado al loteo de terrenos y su posterior venta.

Consultado al respecto, Marziali explicó que «somos una sociedad compuesta por cuatro personas, que son María Laura Pasalaqua, Florencia Pasalaqua, Darío Fioravanti y yo. Mi primera experiencia como desarrollador fue cuando hicimos el barrio "La horqueta", en Fortín Mercedes y la ruta 31, junto con dos amigos, en plena crisis de 2001. Nadie pensaba que en ese momento alguien iba a comprar un terreno, pero nosotros apostamos y logramos hacer un lindo desarrollo. Después, por distintas circunstancias, no podíamos conseguir terrenos aptos para poder seguir, hasta que se nos presentó una oportunidad, junto con María Laura, y retomamos con otra gente la actividad».

«Pensamos en darle un nombre a los emprendimientos, surgió el de "La Guillermina", y empezamos. El primero fue en avenida Moreno, casi Larrea, donde se lotearon nueve parcelas. Luego se cedió una calle, Almirante Brown, y detrás de eso quedó una manzana de otros doce lotes», agregó.

Poco después, la sociedad lograba comprar una esquina mítica, que durante muchos años estuvo abandonada: la de Larrea y Tormey. «Era campo y estaba en plena ciudad. La nombramos como "La Guillermina II" y abarca desde Larrea hasta la calle Holmberg, al fondo. Se cedieron seis calles y se hicieron las inversiones para el tendido eléctrico, red cloacal y agua corriente. Ya está todo contratado, y estamos a la espera de que se realicen las obras», añadió Marziali.

Informó que «también compramos otra quinta, atrás de esa, donde estamos haciendo otro emprendimiento de pequeñas casas quinta, para alquilar de manera temporaria. Eso está en pleno desarrollo, y pensamos que algunas estarán disponibles para este verano. Son casas pequeñas, pensadas para algún matrimonio, una pareja, o gente sola que quiera pasar ahí un fin de semana, por ejemplo, y que en lugar de hacerlo en un departamento o una casa, pueden disfrutar de un lugar mucho más confortable, rodeado de plantas, ya que está todo arbolado. Es la quinta que está en Holmberg y Villegas».

Por su parte, Laura Pasalaqua señaló que «la venta de Moreno fue más lenta. La iniciamos en 2016, son lotes más grandes, de entre 500 y 600 metros, y de los nueve lotes de la primera manzana, ya se vendieron siete. Ahora, desde hace unos pocos meses, estamos vendiendo la segunda manzana. La venta fue bien, se han hecho viviendas muy lindas, y ahora estamos iniciando la segunda etapa, para la que todavía nos falta un poco de infraestructura, luz y agua».

 

LA IMPORTANCIA DE LOS DESARROLLOS

Sobre la importancia para Rojas de estos desarrollos consideró Guillermo Marziali que «hay una necesidad muy grande de lugares donde construirse una casa. Básicamente porque hay terrenos muy grandes, a los que las familias de nivel adquisitivo medio se les hace muy difícil llegar. Nosotros apuntamos a ese segmento de mercado, que es donde hay más gente que necesita que se le brinde esta posibilidad. Estamos vendiendo con bastante financiación directa, y de esa manera los créditos que puedan conseguir van para la construcción; porque se hace pesado comprar el terreno y construir. Nosotros pensamos el negocio para darle buenas oportunidades al cliente, y de paso mejorando el desarrollo de la ciudad».

«Agregamos espacio con todos los servcios, pensando en que queden cosas bien formadas para el futuro, con capacidad de seguir ampliándose. Lo hacemos con visión de futuro», finalizó diciendo.

 

 

«Santa Julia»: Vivir en la ciudad y en contacto con la naturaleza

 

 

Ubicado en ruta 45 entre avenida Larrea y Sarmiento, el loteo «Santa Julia» ha sido concebido por su creador, Omar González, como una posibilidad de vivir «en contacto con la naturaleza y además, muy cerca del centro de la ciudad».

«A mí siempre me gustó la naturaleza, el aire libre; y hace diecinueve años empecé con este emprendimiento de cuatro hectáreas, que veía útil para hacer un barrio privado, con algunas características propias como un laguito. Después, cuando uno va a los papeles y a las reglamentaciones, se da cuenta de que un barrio privado es para superficies más grandes, que el lago no se computa como espacio verde, un montón de contratiempos. Entonces, hice la subdivisión con lotes grandes, siempre mirando a la naturaleza y al aire libre», aseguró Omar González.

El emprendimiento consta de veintitrés lotes y tiene un espacio verde de 1.200 metros cuadrados. «Hoy en día está muy de moda la quinta, y muchos amigos de Rojas están llamando para venir a alquilar. También gente de Buenos Aires. Pero no hay una estructura preparada para eso; el que tiene una quinta, la quiere utilizar. Hay que tener en cuenta que toda esta zona está considerada como "espacio a recuperar", y para hacerlo bien lleva una serie de estudios ambientales, de hidráulica, planos de subdivisión y finalmente la presentación en el municipio», dijo después.

Se refirió luego a las trabas burocráticas habituales: «El municipio, con ordenanzas, debería tener más facultades para decir cuándo un lugar está recuperado, sin depender tanto de La Plata. Cuando comenzamos en esta zona, empezamos con dos lotes vecinos. Vinieron ingenieros de La Plata para hacer todos estos estudios, y todo eso después se cayó. Pero para Rojas es muy importante esto, porque se va extendiendo hacia la ruta 45. Para el lado de la 188 es más industrial, pero esta parte, cerca de la ruta 45 y del río, está cerca de la ciudad y también estás en la naturaleza, permitiendo que tus hijos se manejen en bicicleta o caminando», agregó González.

Destacó también que «entre fines del año pasado y este año surgió la posibilidad de traer la red de gas natural, algo muy importante que se logró gracias a unas maniobras que hicieron las empresas proveedoras en Chacabuco. Eso nos permitió un porcentaje a los rojenses, y nos dio la posibilidad de traerlo a los lotes de este emprendimiento».

Informó Omar González que «apenas comenzamos con el emprendimiento empezaron a venderse los lotes, y así continuó todo, de a poco. En 2016 quedó habilitado, el grueso de la venta se inició en 2017, y la verdad es que nos fue muy bien. Hoy solamente quedan dos lotes, y lo realmente grandioso no es tanto lo que se ha vendido sino lo que se ha edificado, y eso que estamos en un momento en que no hay grandes créditos», sostuvo.

Añadió que «hay algo muy importante por lo que estamos trabajando ahora, y es la red cloacal, lo cual nos permitiría terminar con el problema de los pozos ciegos. Existen posibilidades porque no estamos tan lejos de la planta depuradora. Inclusive hay un proyecto para la ruta 45, barrio Los Tronquitos, toda esta zona, un ramal que atravesaría la parte rural hasta la planta. La idea es hacerlo con un aporte de los vecinos, así se llevaría a cabo e inclusive beneficiaría a otros emprendimientos aledaños».

«En Rojas, lo que más hay es casas viejas; a la vez, existe una gran carencia de terrenos. Y cuando se pone en la balanza edificar algo nuevo, con lo que vale un terreno, es como comprar una casa y arreglarla. Por eso estos emprendimientos son tan importantes. Hoy tenemos dos, tres, cuatro o cinco personas trabajando en cada lote, construyendo, moviendo gran cantidad de rubros de la economía. Esto para Rojas sirve: da trabajo y aporta recursos, más allá de que está transformando esta zona que era de puros espinillos. Mucha gente no puede creer que en dos o tres años se haya poblado de esta manera», dijo después.

Finalmente, manifestó González que «nuestra idea nunca fue especular con el precio sino, por el contrario, llevar a cabo las ventas, que no han sido malas. Eso lo lleva a uno a continuar con la cadena de inversión, y así se sigue creando trabajo».

 

 

EL PROBLEMA DEL CANAL EN SARMIENTO

Omar González destacó la necesidad de darle una solución al canal que está sobre la calle Sarmiento, una de las que limita el predio. «Quiero recordarle a Obras Públicas que esa calle es una de las salidas hacia la ruta 45 y necesita mejoras, principalmente el canal, que está olvidado desde hace muchos años», expresó.

«Cuando pagué el alumbrado a Clyfer, eso incluía la iluminación de calle Sarmiento; pero esa obra no se pudo llevar a cabo justamente por problemas del canal. Hay que solucionar eso», concluyó.

 

 

Germán Vilar: «Urbanismo es construcción y, por ende, movimiento económico y trabajo»

 

El arquitecto Germán Vilar realiza, entre otras actividades, la urbanización de terrenos, generando lotes destinados a viviendas familiares en varios puntos de la ciudad.

Actualmente está trabajando en dos de estos emprendimientos: uno ubicado sobre la ruta 45, entre las calles General Frías y Sarmiento, y el otro en el corazón de barrio Belgrano, sobre calles Oyhanarte y Juan Hernández (a una cuadra del bulevar Las Heras, frente al club El Huracán).

Refiriéndose a este último desarrollo, Germán Vilar explicó que «va a ser una urbanización de veinte lotes, de una superficie promedio de 450 metros cuadrados. Ya hemos hecho la nivelación del suelo y cerramos el contrato con la Clyfer por el alumbrado público. Estamos esperando que se concrete esta obra para empezar con la preventa de los lotes».

La otra urbanización, ubicada en Ruta 45 entre Sarmiento y General Frías, «la estamos realizando en conjunto con otra persona. Son tres hectáreas, y no hemos decidido aún cuántos lotes habrá. Lo que sí sabemos es que en promedio serán de 600 metros cuadrados. Estamos en la etapa de la nivelación, para seguir después con el tendido eléctrico y los demás servicios».

Vilar explicó una idea que ya compartió con el municipio, y es muy posible que se concrete: la apertura de una calle colectora que una las avenidas Larrea y 25 de Mayo, «porque el día de mañana, cuando se termine la ruta 45, el tránsito va a aumentar, habrá muchos más camiones, y el tránsito diario de la gente que sale en moto o en bicicleta no debería subir a la ruta. Estamos charlando con el municipio para ver si, actuando en forma conjunta, podemos lograr esa colectora que sería importante, tanto para los emprendimientos del sector como para la ciudad misma», dijo.

 

EDIFICIO DE DEPARTAMENTOS

Dado que hay mucha demanda de alquileres, y poca oferta, en el estudio que comparte con José Marzano surgió la idea de construir un edificio únicamente con monoambientes, «destinados a una o a lo sumo a dos personas, porque vemos que falta este tipo de vivienda. Apuntamos a inversores que luego buscarán sacarle un rédito a cada departamento. Las propiedades han bajado su precio en dólares entre un 25 y un 30 por ciento; sigue siendo una buena inversión para conservar el capital, aunque el rédito del alquiler está un poco bajo para el inversor», explicó Vilar. El edificio consta de ocho departamentos y un local comercial en la planta baja.

 

EL CRECIMIENTO URBANO DE ROJAS

Germán Vilar consideró que «el crecimiento de la ciudad está determinado por los condicionantes que hay; las rutas, el sector industrial y demás. Por eso el avance se está dado hacia el oeste, y de eso son responsables también los emprendimientos privados. Son urbanizaciones de entre 600 y 800 metros cuadrados, lo cual da otra calidad de vida, porque sin dejar de estar en la ciudad permiten beneficios como la parquización, la utilización de los lugares para el esparcimiento y muchos más. Por eso se trata de que ningún lote sea inferior a los 450 metros cuadrados».

«Lo que veo también es que faltaría un poquito de planificación por parte del Estado. Si la hubiera se podría dar ciertas características a la urbanización, como por ejemplo el ancho de las calles, el tipo de forestación, como para ir enmarcando. En otros lugares se ve una tipología distinta, y acá no. Yo no digo hacer barrios cerrados, creo que no son posibles en Rojas, pero sí hacerlos abiertos con determinadas características que le darían otra fisonomía a la ciudad. Para esto es imprescindible la convergencia entre el sector privado y el público.

 

BENEFICIOS ECONÓMICOS PARA LA CIUDAD

«La urbanización viene directamente acompañada por la construcción; y la construcción, todos sabemos, que es una inyección instantánea de recursos a la economía. Hacer un loteo implica muchísimos trámites burocráticos, pero una vez sorteados estos obstáculos, el impulso a la economía local y al trabajo es instantáneo. Obviamente que uno busca un beneficio, pero también piensa en la ciudad y en su gente», finalizó diciendo Vilar.