Leo Martínez. Actor y director de teatro

Sin lugar a dudas Leo Martínez significa la sangre joven del teatro en nuestra ciudad, la nueva generación que quiere darle otra impronta, otra dinámica y fundamentalmente mucha intuición y pasión en lo que hace. Un Leo Martínez auténtico, donde no se guardó nada, nos cuenta todo, desde su infancia y adolescencia hasta su adultez, una nota donde la sinceridad le gana a la hipocresía. En su corto recorrido dictó talleres y laboratorios de formación, dirigió Periférico, No va andar y Ensayo entre otras

 

 

ç¿Dónde naciste, como fue tu infancia, tu barrio, la escuela?

“Fui criado en Rojas, viví con mis padres Patricia Minadeo y Walter Martínez y con mis hermanos; a mi infancia la recuerdo entre canchas de pelota paleta donde a veces acompañaba a mi papá. Y pelos llenos de colores, olores a tinturas y bigudíes por todos lados en las peluquerías de mi mamá y mi abuela, o en la casa de mis abuelos en Rojas con mi abuela Rosa Pérez y mi abuelo Demetrio Martínez o en Mar Del Plata donde vive mi abuela “Lula”, en todos los lugares me inventaba algún mundo para actuar o imitar personajes que salían en la Tv en los años 90; para el afuera yo era un chico muy tímido,  pero para el adentro era alguien con mucho carácter, siempre estimulado por familia”.

“La mirada del afuera para conmigo me construía como tímido, reservado y otras etiquetas que pude tramitar con los años y sobre todo cuando me fui de Rojas; también lo que recuerdo de mi infancia es un gran poder de observación que me permitía en mi mundo, el juego de imitar alguna maestra o alguna clienta de mi mamá entre otros personajes, y en la escuela siempre que podía me sumaba actuar en algún acto, tanto en la primaria que recuerdo con mucho cariño o en la secundaria que ya se volvió un poco más difícil por la adolescencia en sí, por todos los cambios que uno atraviesa en ese momento y por las faltas de estímulos dentro del colegio. Ya en el secundario me aburría y podía localizar que aunque no era un grande en matemáticas, si tenía otro valores que eran trascendentes para mí, lo anecdótico de esa adolescencia fue que puede poner palabras e ir a las directoras de ese momento y decirles que sentía una gran falta de "estímulos trascendentes" y que sentía que  terminaba el secundario y no había aprendido nada como persona... ahí por suerte pude hablar y expresar que no estaba cómodo, tanto a mis padres como a la inspectora de ese momento que por suerte escucharon lo que tenía  para decir sin juzgarme, entendiendo que no era un capricho adolescente y me ayudaron a terminar el colegio en Pergamino”

 

¿Cómo te diste cuenta que te gustaba el teatro, viene de familia?

“En mi adolescencia por suerte hubo grandes amigos y amigas y un lugar bisagra en mi vida: el teatro TAFS donde me anote en un taller de teatro para adolescentes, ahí se empezaron a forjar y a ordenar todas esas pulsiones y deseos que venían desde muy chico y que tenían que ver con actuar, ser actor. Inolvidables son los recuerdos que hoy me acompañan, y lo agradecido que estoy a este teatro donde, encontré una vocación y además se promovían grandes valores, para lo individual, lo grupal y todo lo que respecta a responsabilizarse con un lugar de pertenencia, siempre voy a estar agradecido, a las personas y grandes amigos que me dio el teatro”.

“No vengo de una familia de actores, pero sí de artistas de la vida que saben sortear obstáculos, ya desde muy chico me gustaba jugar e inventarme otros mundos, algunas veces por juego y otras porque la vida te da sacudones y para seguir en pie necesitas posicionarte, transformarte y poder encausar con humor u otras energías cosas que te tocan vivir a vos o a tu familia, ese es mi caso”.

“Desde chico sabía que quería ser actor y trabajar en el ámbito terapéutico ayudando a otros, ya en mi adolescencia terminado el secundario (al fin...) me anoté en el ex Conservatorio de Artes Dramática, hice un ingreso que constaba de varias materias y ahí comencé a formarme. Decididamente e inocentemente comencé a entrar en un mundo adulto que se avecinaba con sus desigualdades pero también muy enriquecedor y lleno de preguntas que siempre dan ganas y pulsión de vida, ahí quedaron atrás mis ganas de lo terapéutico, con el tiempo y ya más grande pude combinar el teatro y el trabajo en salud, dando clases de teatro en espacios terapéuticos, trabajando en acompañamiento terapéuticos en distintos dispositivos, con todo tipo de diagnósticos”.

 

¿Estudiaste teatro, como te preparaste?

“Me forme y sigo formando constantemente, mi formación más sólida en teatro se dio con quien es para mí uno de los mejores directores teatrales que tiene nuestro país en el Sportivo Teatral con Ricardo Bartis, entre otros talleres y seminarios que fui tomando con otros directores y actores de diferentes metodologías, comencé a insertarme lentamente pero sin pausa en el mundillo de la actuación, participando en varias obras teatro asistiendo a castings y audiciones y participando en algunas tiras de televisión y comerciales tanto nacionales como internacionales”.

 

¿Cómo llegaste al Teatro Tafs para dar tus talleres?

“Al TAFS volví luego de algunos años de formación a dar un seminario conmovido por una situación que atravesaba el teatro, donde había muy poco capital humano y un teatro que volvía a rearmarse después de una comisión que dejo muy desequilibrada la situación institucional y fue tal la convocatoria y las ganas de la gente que ese seminario de 3 encuentros se transformó en 4 o 5 años ininterrumpidos de generar talleres y dirigir diferentes obras, viajando la mayoría de las veces sin apoyo del estado, ni de cultura, atravesando accidentes en la ruta por el abandono de las empresas de micros, pero volver a vincularme con un teatro que a mí en lo personal me dio mucho, en lo profesional y en lo humano”.

“Yo doy diferentes talleres, a mí me gusta trabajar con la diversidad humana, en mis talleres podes encontrar gente que no tiene nada experiencia y otras con mucha trayectoria, también me gusta que muchas veces viene gente que no sabe lo que quiere y ahí puede encontrar un recurso de vida, doy talleres gratuitos y otros que son privados, trabajo con diferentes poblaciones, un día estoy dentro de un bachillerato popular, al otro en una academia de formación, otras veces con personas que tienen problemas de salud mental y otra coucheando actores para alguna serie, trato de hacer lo que me gusta y dentro de mis posibilidades ya que el mundo es bastante desigual y en la mayoría de lugares nuestra profesión como actores, directores, maestros no tiene un reconocimiento, no se la asume como una profesión, cuando en Argentina se habla de la importancia de la cultura, nuestro rol como trabajadores no está claro para la sociedad, ni para quienes ocupan puestos en la política, esto es histórico y en este contexto actual quedo en evidencia”.

 

¿Cómo estás viviendo la pandemia, pudiste trabajar igual?

“La pandemia la estoy viviendo como puedo, oscilante en el ánimo, en lo personal se me cayeron varios proyectos actorales, pude adaptarme a dar clases y ensayar de forma virtual con algunos sectores, pero no deja de quedar en evidencia, la precarización de un sector que es fundamental para la sociedad, la mayoría de los trabajadores la está pasando muy mal, es necesario que realmente se activen protocolos para volver a trabajar, se nos tomé en serio, paradójicamente, las producciones artísticas, ya sean libros, películas, series y recitales online, entre otras, son un refugio durante el aislamiento”.

 

¿Como ves al teatro rojense?

“El teatro rojense tiene un gran capital y potencial de formadores, formadoras, actrices y actores,  para estar en pie,  cuando digo casi es porque  algunos sectores niegan la emergencia cultural que estamos atravesando, otros no consideran a la actividad teatral como una profesión, otros arrastran conflictos históricos que los debilita cada vez más en el quehacer teatral, entiendo que no es fácil llevar adelante un teatro y conciliar con todas las formas de pensar, pero no se puede seguir adelante si hay posturas muy rígidas que no asumen que los tiempos cambiaron, que el teatro es colectivo y político, y que si sigue muy arraigado a formas viejas de vincularse y producir, el teatro muere, seguramente exagero un poco, por una necesidad compartida con colegas de visibilizar las problemáticas y transformarnos, porque somos personas sensibles y esta pandemia evidencio las malas condiciones de varios sectores, necesitamos  más igualdad para producir, trabajar y posicionar el teatro como realmente algunos lo ven, uno de los más importante de la provincia de Buenos Aires”.

“Sería una alegría que se reglamente las ayudas para el consejo provincial de teatro y la formación del mismo. Y no negar que hay un gran capital humano, con ganas de actuar, de formarse y transformarse, que el TAFS siga sumando socios, y personas que a pesar de las diferencia quieran vivo a nuestro teatro y en las mejores condiciones para todos y poder proyectarse y hacernos entre todos cada vez más fuertes”.

 

¿Qué proyectos tenes para el futuro?

“A futuro tengo ganas de armar un laboratorio de producción, continuar con trabajos que quedaron inconclusos por la pandemia, y en Capital poder retomar con ensayos y llevar adelante algunas performances teatrales”.

“Por último agradecer este espacio a Chispa, y extender un gran abrazo a toda la comunidad cultural de Rojas, y decirles que como sociedad vamos a salir adelante colectivamente, que podemos ser mejores personas, mas inclusivas y  pedirles a quienes tengan más recursos que abracen, ayuden y no nieguen a las minorías, también agradecer a todas las personas que pasaron por mis talleres y están siempre hambrientos de encontrarse, aprender y compartir, por ultimo desear que el teatro TAFS a pesar de las tormentas siga en pie, abierto a todos y transformando vidas como lo hizo con la mía”.

“Para quienes quieran estar en contacto dejo un instagram donde comparto clases y obras @teatroenrojas o mi e 'mail Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Necesita activar JavaScript para visualizarla.

 

Leo Martinez, curriculum

“Actor rojense que reside en Bueno Aires”.
"Recibió el premio Estimulo Maria Guerrero que otorga el Teatro Nacional Cervantes”.
“Premio Actor revelación por la Comedia de la Provncicia de Buenos Aires”.

“Se formó como actor en el Instituto Universitario Nacional del Arte, su formación más sólida la realizó en el Sportivo Teatral con Ricardo Bartis. Trabajó en teatro, cine y televisión. Sus últimos trabajos más destacados en teatro como actor fueron en la obra "El Organito" en el Complejo Teatral de Buenos Aires con dirección de Julio Baccaro, "Chancho Jabalí" con dirección de Pablo De Nito, "Los Artistas" de Paula Acuña, “Casa de Citas” con dirección de Analia Couceyro ,"Hambre y amor"  bajo la dirección de Ricardo Bartis y "Corazon embrujo" bajo la dirección de Julian krakov en Microteatro entre otras”.
“En televisión realizó participaciones en  "Mi hermano es un clon" , "Solamente vos" y "Sos mi hombre" entre otras, con producción de Pol-ka, como actor realizó  trabajos para los canales Paka-Paka y Encuentro”.
“En cine su último trabajo como actor es en la película "Tampoco Tan Grandes" con dirección de Federico Sosa”.  

“Además dicta clases de actuación en el primer bachiller trans travesti, y entrenamientos para actores de varias generaciones en diferentes espacios. Integra el jurado de teatro en las finales de los Juegos Bonaerense en adultos y juveniles. En Rojas, dicta talleres y laboratorios de formación, dirigió Periférico, No va andar y Ensayo entre otras”.