El fútbol amateur es compatible con la pandemia?

El último fin de semana se suspendió el fútbol local de primera división, apenas pudieron jugar la primera fecha el domingo 18 de abril; tras intensas reuniones durante la semana pasada entre la mesa directiva de la Liga de Fútbol con las autoridades policiales, desde la APREVIDE no le bajaron el pulgar, pero la orden era jugar sin público; dos de los seis clubes estaban de acuerdo con esa directiva, pero la mayoría, o sea los cuatro restantes, dijeron que sin público era imposible sostener los gastos de arbitraje y policías. Desde la Liga de Fútbol llegó el siguiente comunicado el viernes pasado:

“Estimados llevo a vuestro conocimiento que en la reunión EXTRAORDINARIA celebrada a las 12 horas del día de ayer, se RESOLVIÓ de suspender momentáneamente las disputa de los Torneos de las categorías Reserva, Primera y Femenino, hasta tanto puedan mejorar las condiciones epidemiológicas de la pandemia Covid-19 que tanto afectan a nuestra Ciudad y la Región”.

El año pasado en marzo de 2020 pasó lo mismo, se disputó la primera fecha y el presidente dictó la cuarentena, cerrando así los eventos sociales y deportivos en todo el país.

Comenzó el 2021 y la ansiedad de los clubes por volver a jugar al fútbol era muy grande, se organizó un torneo triangular entre Argentino, El Huracán y Jorge Newbery, en los tres partidos hubo mucha presencia de público, sin policía.

Cuando estaba todo dicho para comenzar el Torneo Apertura, los clubes decidieron comenzar la competencia sin seguridad policial, pero desde la APREVIDE les solicitaron a los clubes una serie de papeles para garantizar la seguridad en los estadios.

El viernes se reunieron nuevamente los clubes, tras arduas discusiones se resolvió parar el fútbol, porque para la mayoría de los clubes sin el aporte del público les imposible bancar los gastos de árbitros y policías.

En las ligas vecinas, por ejemplo General Arenales, se juega sin público y con seguridad privada; en Colón sin público y con policía; en Pergamino al igual que en Rojas se paró el fútbol; en Junín se jugaba con público y policía; en la ciudad de Salto estaba todo listo para comenzar sin público y con policía a partir de este fin de semana. Cabe aclarar que muchos municipios subsidian los gastos de la policía, cosa que en nuestra ciudad no pasa y eso ayuda mucho a la organización desde el punto de vista monetario.

Lamentablemente no lo queremos entender pero si no se respetan los protocolos, si no respetan la cantidad de público permitido (75 por equipo), el fútbol amateur es inviable, porque el lunes los jugadores y cuerpos técnicos tienen que ir a trabajar o pueden enfermar a sus familias. Es muy difícil por donde se lo mire, lo más rescatable fue el regreso a la competencia de las divisiones juveniles, porque los chicos no son de riesgo y necesitan descargar energías después de un año largo de inactividad.

La vuelta del fútbol local a nuestras canchas lo vemos muy difícil, más aún en el contexto nacional de la pandemia, con hospitales y sanatorios abarrotados de contagiados y encima estamos a la llegada del invierno.

El fútbol amateur no se puede jugar sin público por las excusas antes mencionadas, pero por otro lado también tenemos que decir que hay otros deportes que se están jugando con mucha gente, inclusive el fin de semana pasado volvió el fútbol de intercooperadoras y los controles allí no existieron, la ley es para todos o para ninguno.

Tenemos que unirnos, dejar de llevar agua para nuestro corral, porque estamos en guerra con un virus invisible y lo que tenemos que preservar es nuestra salud, porque sin salud no hay deporte que valga ….

CZ