Gustavo “Caño” Martínez. “El técnico de la sexta de Newbery era el “Chilo” Parisi, cuando hablaba no volaba una mosca en el vestuario”

Su padre Dante era fanático de Jorge Newbery y de River y su tío Martinito (Otto Abel), de El Huracán y Boca, finalmente se fichó en la institución de barrio Progreso y se hizo hincha de Boca, repartió los sentimientos de ambos. Fue un jugador de una pegada exquisita, a los 17 años el Quilmes campeón de 1978 le vio condiciones y lo tuvo entre sus filas un año y medio, según él no supo aprovechar la oportunidad. Volvió al club de sus amores para sacarlo campeón después de 28 años, como jugador fue el único campeonato que ganó a nivel local, pero muy emblemático. Jugó en todos los clubes de la Liga Deportiva de Fútbol de Rojas, excepto Carabelas y Deportivo Unión. Como director técnico comenzó muy joven donde sus grandes logros los conquistó con la camiseta celeste, 2003, 2015, 2017 y 2018. A principios del presente año el club que lo vio nacer contrató sus servicios con intenciones de conseguir nuevamente el ansiado Torneo Local. Repasamos la vida y trayectoria Gustavo “Caño” Martínez

 

DT de Jorge Nebwery. En enero de 2020, la institución rojinegra lo presentó como nuevo entrenador

 

Datos personales. Gustavo Néstor Martínez, nació el 25 de junio de 1961; padres: Elba Catalina Rocca y Dante Néstor Martínez: hermana: Adriana; hijos: Agustín y Simona; en pareja con Rosana Fontanet.

 

¿Cómo fue tu infancia, el barrio, la escuela?

“La infancia es como la de todos los chicos de nuestra generación, creo que mucho más linda que la de los chicos de ahora, no porque hayamos sido mejores o peores, sino con la libertad que nos podíamos manejar antes, que nos criaban nuestros padres, sería imposible hacerlo en los tiempos que vive la sociedad actual. Vivía en el barrio del Hospital Saturnino E. Unzué, en la calle de María Unzué de Alvear, entre Paso y General Frías, hasta los 17 años permanecí ahí, eran calles de tierra, con la pelota abajo del brazo. Fui a la Escuela Nº 1, también tengo los mejores recuerdos de mis compañeros y los docentes que estuvieron a mi cargo”.    

 

¿Dónde naciste futbolísticamente y que recuerdos tenes de las divisiones inferiores y tus formadores?

“Futbolísticamente nací en Jorge Newbery, todo empezó a los 11 años, no había Escuelita de Fútbol como ahora que tienen todos los clubes, recuerdo que estaban los equipos que los llamaban: “Los Leones, Los Jilgueros” , etc. … . Pero antes de que me fichen para la sexta división de Newbery, fui a entrenar a El Huracán al Parque General Alvear frente a mi casa, todo por culpa de mi tío Martinito (un prócer de la institución aurinegra), el DT. era el “Negro” Ojeda; pero mi padre se enojó porque era muy hincha de Newbery y finalmente fui a donde quiso él”. 

“Me fiché en Newbery, hice todas las inferiores en la institución rojinegra, recuerdo al técnico que iba de traje todos los sábados y en invierno se ponía una manta marrón, era el “Chilo” Parisi, el padre de Orlando Parisi, no volaba una mosca en el vestuario, en ese momento la sexta división era de 12 a 15 años, hacía que con 12 años había sábados que los más chicos no entrabamos entre los 16, quedábamos afuera del equipo, una bronca bárbara, pero todas esas experiencias te ayudaban a crecer como jugador y persona”.

 

¿A qué edad y como fue tu debut en primera y cómo fue tu experiencia en Quilmes?

“Entre los 15 o 16 años, creo que todavía no había cumplido los 16, en 1977 me hace debutar Carlos López, recuerdo que Oscar “Cachi” Pulisic no había ido a entrenar. Después sigo con continuidad en primera, en el 77 y 78, y a fines de 1978 Horacio Delbaldo a través de un familiar de apellido Amichetti, me consiguen una prueba en el Club Quilmes, hice fútbol con el plantel que le había ganado el campeonato a Boca hacía un mes en 1978. Tuve la suerte de poder entrenar con los jugadores que los leía en la Revista El Gráfico todos los martes, no lo podía creer, me dijeron que me iban a citar para la pretemporada y estando en un campamento de CECIR a principios de enero, estaba con mis amigos Luis Aladro, Edgardo Ventrucci, Claudio Berbeni, Tito Lanz, mi viejo se aparece para avisarme que habían llamado de Quilmes para presentarme el 6 de enero en Quilmes o en su defecto en Tandil, fue una alegría enorme. Estuve un año y medio en el club, donde estoy convencido que dejé pasar una oportunidad casi única, porque con 17 años, no jugué en mi categoría, ascendí a primera división, juagaba en reserva de preliminar de la primera. Pude jugar tres partidos en primera, un amistoso en Banfield en Tandil ese día debutó Angel Guillermo Hoyos (actual DT de Aldosivi de Mar del Plata). También con Roca de Río Negro por el pase de Batalla y por el Torneo Nacional viajé a Salta para jugar contra Gimnasia y Tiro de Salta. En ese año y medio de jugar en reserva enfrenté a muchísimos jugadores que luego tuvieron una trayectoria extraordinaria, en el 79 por ejemplo ramón Díaz jugaba en tercera, también el “Chino” Tapia, un montón de jugadores, sobre todo cuando enfrentaba a River que tenía esos planteles largos. No se dio pero la experiencia después de tantos años fue muy valedera”.         

 

¿Contanos tu trayectoria y logros como jugador y DT en el fútbol rojense?

“Llegó el momento del Servicio Militar, ahí se complicó más la situación con Quilmes y pedí al pase para Jorge Newbery, en 1981 arranqué el Torneo con la rojinegra, quizás esos años 1981 y 1982 fueron mis mejores años, hacía goles bastante seguido, tal es así que formé parte de Argentino reforzado, representando a la Selección de Rojas en aquella semifinal para recordar y llorar de la bronca contra Pergamino. Como jugador gané un solo campeonato, pero creo el más emblemático de la historia de un club grande de Rojas, ganar con Newbery después de la sequía de 28 años sin poder hacerlo. Tuve la fortuna y la suerte de formar parte de ese plantel de 1983 (con grandes jugadores como, Omar Mirabet, Mario Mangui, Miguel López, César Maneli, Bolognese, Guillermo Rosset, el “Chueco” Di Giácomo, el “Laucha” Valdéz y “Pelé” Alvarado, Miguel Fioravanti, Daniel Cardigni, Hugo Díaz, “Tito” Altamirano; dirigidos por Raúl Linare y Roberto Scarano), que se consagró campeón del Torneo “Alejandro “Caco” Andreozzi”.

“Menos en los clubes de Carabelas, jugué en todos los clubes de la Liga Deportiva de Fútbol de Rojas, en Juventud, Boca, El Huracán, en Roberto cano en 1984 y no pudimos lograr el ansiado título cayendo en las semifinales. Estuve como ocho años sin jugar porque por trabajó me fui a vivir a Buenos Aires, cuando regresé jugué en Juventud, Newbery, volví a Juventud y los últimos tres años en Argentino”.

“En ese momento el “Gordo” Baguear y el “Cata” me dicen tenes que retirarte antes porque va a hacer el DT de Argentino; me retire y al tiempito comencé a dirigir a Argentino en el 2002, 2003 y 2004, donde en 2003 en una final atípica salimos campeones contra Juventud”.

“En 2005 no dirigí, en 2006 me llamó Guillermo para que le diera una mano como ayudante en Newbery, en 2007 dirigí Newbery y El Huracán nos gana la final por penales, jugamos la mayoría del partido con un hombre menos y Leandro Beroldo tuvo una gran tarde y no pudimos”.

“En 2008 regreso a Argentino, donde hicimos una buena campaña en el Torneo de la Federación Norte y en el Torneo Local no nos fue muy bien. 2011 dirijo Juventud donde perdimos la semi con El Huracán. Los años siguientes, afines de 2013 se acercan Ariel y Ramiro Baguear para ofrecerme dirigir nuevamente a Argentino y así fue de 2014 a 2019 dirijo el albiceleste; donde logramos tres campeonatos más, siempre acompañado de un grupo excelente de jugadores, cuerpo técnico y dirigentes, en 2015, 2017 y 2018. Me retiro después de un lógico desgaste y aparece como casi todos los años la propuesta de Newbery, ya que mi postura era descansar por un tiempo, pero después de un montón de charlas se dio todo para que dirigiera este 2020 empañado por la pandemia”.  

     

¿Con qué fútbol te identificas más, por poner dos ejemplos, con el de Bilardo o Menotti?

“Me gusta más el fútbol de Menotti, pero a mí me gusta ganar, sí jugás bien es mucho más factible que tu equipo pueda ganar, a la larga jugando bien terminas ganando. El Boca de Bianchi ganaba y ganaba y no sé si jugaba tan bien; si jugaba Román Riquelme era una cosa y si jugaban Basualdo, Traverso y Villarreal en la mitad de la cancha era un equipo que no se si jugaban tan bien, pero eran invulnerables, un equipo bien parado en todos lados y eso es también jugar bien ”.   

 

¿Que significaron para vos Dante y Otto Abel Martinez (Martinito)?

“Siempre digo que el fanatismo o todos los extremos son malos, Dante, mi viejo era fanático de Newbery y mi tío fanático del Globo, con Martinito éramos muy compañeros, y yo en el medio. Mira a donde llegaba el fanatismo de los dos que por un tiempo se dejaron de hablar. Yo tenía ganas de jugar en el Globo, parece verlo a mi tío con la bolsa cargada de botines, él organizaba todo, era el técnico, viajaba en el colectivo cuando iban a Carabelas, jugaban muchachos más grandes, el “Negro” Mosquera, Almada, Vicente; iba con mi tío para todos lados y algo aprendí; pero finalmente le di la razón a mi padre y jugué en Newbery. También agradezco a Martinito que me hizo de Boca, sino mi viejo me hubiese condenado para siempre de River (sonrisas)”.

 

¿Qué te dejo el fútbol en la vida y un saludo final?

“Un montón de amigos, porque es increíble ese año y medio que estuve en Buenos Aires, coseché una amistad como si hubiese estado 10 o 15 años con ellos. En Rojas ni hablar, aunque como todo tenemos nuestros amigos afines y no tantos, pero es muy normal en todas las sociedades, seguramente si no hubiese sido por el fútbol no hubiese conocido a un montón de gente, estoy orgulloso de haber practicado y dirigido este maravilloso deporte”.

“Volvimos a entrenar con poca concurrencia, así que esperemos que esta pandemia, este maldito Covid, aparezca una vacuna y conviviendo con el virus sin que sea tan fuerte podamos volver a la normalidad, que haya fútbol, que la gente pueda ir a la cancha el próximo año”. 

 

Newbery campeón 1983, Torneo Alejandro “Caco” Andreozzi. Arriba: Maneli, Fioravanti, Mirabet, Cardigni, Ravichoni, Mangui, Martínez, Bolognese, Díaz, Scarano y Linare. Hincados: Ascención, Rosset, Di Giácomo, López, Valdéz, Alvarado, Altamirano y Villarruel

 

Gustavo Martínez junto a Gerez, Oscar Gissi y Frediani. Sus compañeros de Quilmes lo apodaban Lamparita

 

Jorge Newbery 1978. El año que Miguel Balbo comenzó a promocionar juveniles, entr ellos Gustavo Caño Martínez

 

Cañito Martínez junto Oscar Pinino Más, Miguel Eduardo Batalla, Luis César Graneros y Ricardo Néstor Alonso, en un entrenamiento de Quilmes