Mariano Biocca. “El automovilismo me enseño a ser más responsable, a tener una disciplina y a crecer como persona”

Mariano Biocca, fue campeón de la FRB 1.400 en el año 2000 y Cumbre de Oro también durante ese mismo año. Comenzó corriendo a los ocho años en karting, su principal motivador para que empezara a competir fue su hermano Claudio. 1998 y 1999 también fueron años muy buenos, en los cuales casi logra campeonar. Vivió la época de las carreras en Club de Pescadores; también reconoce al automovilismo como un estilo y una escuela de vida, porqué aprendió a trabajar armando sus propios motores, en una época donde era mucho más fácil ir a correr, había muchos menos gastos, hoy en día cobran inscripción, seguro y encima pagan para la preparación de los motores, se hace todo cuesta arriba. Sigue vinculado a los fierros gracias que su hijo Nicolás compite con u karting 125 cc.; “es una manera de despuntar el vicio por lo que más me apasiona en la vida, que son los autos de carrera”; expresaba Biocca

 

Comienzos. Mariano Biocca cuando corría en la categoría Juveniles Karting en 1991 en Arroyo Dulce

 

Datos personales. Mariano Biocca, nació el 19 de mayo de 1977; padres: Héctor Aroldo y Susana Constanzo; hermanos: Claudio y Verónica; casado con María José Ferre; hijos Nicolás y Agustina.

 

¿Qué recordas de tu infancia, el barrio, tus amigos, la escuela?

“Mi infancia muy linda rodeada por los fierros, mi papá era constructor de maquinarias agrícolas, viví siempre en Rojas, con estudio primarios en la escuela San José y secundario en la Escuela Técnica de Rojas, de ahí mis mejores recuerdos de amigos y profes, un grupo bárbaro de muchos emprendimientos y viajes. De la época que era mucho más sencillo hacer todo, tanto como para estudiar, como para emprender cualquier tipo de deportes”.

 

¿Cuándo te diste cuenta de que te gustaban los autos?

“En realidad mí hermano empieza a correr cuando yo tenía 8 años y de ahí estuve siempre vinculado y entusiasmado con la actividad, se puede decir que es una herencia de familia”.

 

¿Cómo fueron tus comienzos en el automovilismo?

“Empecé en karting a los 12 años, en realidad a un karting me lo compran cuando tenía 10, pero no había categoría para empezar, en esa época las categorías empezaban con 12 años de edad, y fue en ese año (1990) que comencé en la categoría juveniles, que eran los Zanella 125 cc. con poca preparación pero que andaban rápido”.

 

¿Cuándo debutaste y en que categoría?

“Debuté con el karting y luego pasé al fórmula, en principio en la menor, la FRB 850, en 1993 y luego en la FRB 1.400 en el 1996, hasta el 2001 que fue mí último año como piloto”.

 

¿Cómo eran las carreras en el Club de Pescadores?

“En el Club de Pescadores pude correr en karting y los autos, pude ganar en Rojas y lo más lindo que recuerdo es que toda la gente de que de una manera u otra te ayudaba podía ir a verte y compartir con vos de una carrera, el club en ese momento era el circuito que más gente llevaba, por la ubicación estratégica de nuestra ciudad, estaba en el centro de la región y todos los pilotos que competían venían más fácilmente. Eran otras épocas, recuerdo que no se cobraba inscripción, ni seguro y otras a cosas que en la actualidad suman y mucho; entonces a la hora de correr se les hace muy difícil a todos los pilotos de poder ir a competir, los costos son elevadísimos”.

 

¿Cuál fue tu mejor año?

“En cuanto a resultados fue el 2000, pero tanto en 1998 y 1999, se lucharon mucho por el campeonato y se llegó a la última fecha con posibilidades de salir campeón. En el 98 terminamos segundos en el campeonato, en el 99 terceros y en 2000, salimos campeones, fue una gran alegría y orgullo, fueron muy lindos momentos en mi vida”.

 

¿También fuiste elegido Deportista del Año en 2000?

“Sí, al Cumbre de Oro lo ganamos en el 2000, y digo que lo ganamos porque fue el logro de toda la familia, porque en este deporte, como en tantos, pero especialmente en el automovilismo si no tenes un equipo de personas que te ayuden es imposible poder lograr algo solo”.

 

Mariano Biocca, Cumbre de Plata en Automovilismo y Cumbre de Oro en la Fiesta del Deporte del 2000

 

¿Cuál fue tu última temporada con los autos?

“Fue en 2001, la condición del país y mía laboral no era la mejor pero quería y queríamos lucir el 1 en el auto, corrí tres carreras ese año, las tres primeras fechas y decidimos parar porque la situación económica no me lo permitía, lo loco fue que en esa carrera, la última abandoné viniendo segundo y de haber llegado en esa posición hubiese quedado primero en el campeonato, si bien faltaba mucho para fin de año, las posibilidades estaban. Pero lamentablemente tuvimos que terminar de esa manera, pero no estoy arrepentido para nada, al automovilismo lo disfruté mucho”.

 

¿Seguramente mucha gente te ayudo a subirte a un auto de carrera?

“Sin dudas el precursor número uno fue mi hermano, junto a mí padre, pero en especial fue mi hermano Caludio, que siempre me apoyo e hicimos de todo para poder ir a correr, tenemos muchos recuerdos juntos de esa época. Y sin duda mucha gente, clientes de ese momento del taller y mi familia, me empujaron para que yo corriera; a todos ellos mi más sincero y cálido agradecimiento”.

 

 

¿Un mensaje final?

“No sé si mensaje pero sí una opinión o visión de mí pasar por el automovilismo. Fui o fuimos un grupo de que tenía ganas de correr en autos, en un principio la condición económica de mí padre lo permitía y se daba para hacer la mayoría de las cosas afuera”.

“Pero llegó un momento de que no se podía más y fue ahí donde nos empezamos a hacer todo nosotros (con mi hermano) él se dedicaba más que nada al chasis y yo al motor. Fue ahí donde más se disfrutó el automovilismo, porque competimos contra preparadores de gran trayectoria, empecé a armar mis propios motores cuando tenía 19 y logramos ganar y campeonar con mecánica propia”.

“Hoy en día eso se ve muy poco, más que nada me refiero de que se pueda ir a correr con mínimos recursos o que se hagan el auto sin acudir a un preparador”.

“En la actualidad sigo involucrado, gracias a mi hijo Nicolás que empezó a correr en año pasado en karting, en la categoría Juveniles “A” con un karting 150 cc. “. El automovilismo es algo que me apasiona y que me permite él seguir con ésta actividad”.

“Cómo mensaje final, dejar todo mi agradecimiento a toda la gente que me permitió correr, en especial a la familia. Me gustaría agregar que el auto de carrera, además de que como cualquier deporte, te enseña una disciplina y te enseña a organizarte, a crecer como persona. En mí caso y en muchos, te enseña una profesión. Yo con el auto, debido a que nos hacíamos todo, me enseñó a manejar un torno, soldadora, a construir partes mecánicas, armar un motor y más que nada a tomar las cosas en serio, a ser responsable. Con esto más que nada quiero trasmitir que cuando vas a correr, seguramente el gasto es igual del que gana que al que sale último, entonces si no sos responsable y no tomas las cosas con la seriedad que se merece, los resultados no salen nunca. Actualmente en mí trabajo uso mucho de la experiencia adquirida como corredor, más que nada en la forma de cómo solucionar un inconveniente con rapidez y eficacia”.

 

Con la 1 de Campeón en la FRB 1.400. Mariano Biocca luciendo la remera ganadora junto a su hijito Nicolás y atrás su sobrino Franco

 

Un premio a la humildad

“Es la tercera temporada que veníamos luchando por el campeonato: este año fue el mío”, dice Mariano Biocca, que el domingo se consagró  campeón de la Fórmula Bonaerense en el Circuito de Arrecifes. Sin estridencias, como es su costumbre, festejó con sus más allegados, que al atardecer lo esperaron en la rotonda para acompañarlo hasta el radio más céntrico. Una manera de “avisarle” a Rojas que el título volvía a esta ciudad.

Recuerda sus inicios en  la categoría “con el número 25, de ahí saltamos al ocho, hasta que tuve el seis”; después empezó a discutir seriamente las posiciones de privilegio “luchamos un torneo con Luis María Martínez, donde fui sub campeón; el año pasado tuve que pelear con Facundo Peluzza (que ganó) y Marcelo Momo”.

Las posiciones en este 2000 estuvieron indefinidas hasta la carrera final. Mariano venía liderando pero detrás estaban Elisei y Peluzza, con posibilidades matemáticas ciertas. “A lo largo de todo el año el auto anduvo bien; fue el más parejo, el que más veces mantuvo el podio, ganamos una sola carrera en un año de mucho trabajo”. Se tenía mucha fe para el coronación porque “siempre nos cayó bien Arrecifes, en la clasificación pude hacer el segundo mejor tiempo, la serie fue un poco complicada porque hubo mucho autos que se despistaron  y obstaculizaron en las curvas pero igual pude ganarla”. De esta forma largó tercero en la final, “tratando de mantener el puesto para terminar; cuando Elisei y Peluzza me alcanzaron, quise evitar cualquier tipo de toque o maniobra riesgosa de parte de ellos, así que levantamos faltando tres vueltas, porque llegando quinto igual alcanzaba para salir campeón; podía haber llegado en mejor posición pero preferí pensar en el campeonato”.

 

“Fate in Biocca”

La consagración todavía fue más meritoria si se tiene en cuenta que Mariano y su hermano Claudio se ocuparon de los “fierros”: confiesa “tuvimos que aprender a hacer de todo en el taller; siempre nos dividimos el chasis por cuenta de mi hermano, motor y caja la hago yo; el auto anda bien, es parejo, se desempeña bien tanto en los circuitos lentos como los rápidos; fue llegador, no se quedó en ninguna carrera, el puesto más lejano fue el quinto, así que estoy por demás de contento por su rendimiento”.

A los 23 años Mariano Biocca recuperó el título para este Rojas que, históricamente, ha venido dando una nutrida cantidad de representantes en esta división, la más importante del automovilismo zonal. “La FB es conocida a nivel nacional, hablas de la categoría y la conocen, tiene un buen parque automotor, cuenta entre 24 y 30 máquinas que para una categoría regional es bastante importante”. En un año que ha significado un valorable esfuerzo en tiempos donde la crisis afecta todo: “la realidad económica nos atrapa a todos; automovilística y zonalmente la categoría más barata es esta; lo costoso es iniciarse, armar un auto de punta, pero una vez que lo tenes el mantenimiento es mínimo”.

Mariano debutó en 1986 con su hermano Claudio, a los ocho años con el karting y nunca más abandonó el automovilismo; de expresión mansa y andar tranquilo: “no demuestro la emoción, la llevo adentro; arriba del auto de carrera puedo pensar bien y decidir qué hacer, es lo más importante para luchar un campeonato”. Mariano Biocca desde el domingo es el nuevo dueño del número uno de la Fórmula Bonarernse. (Crónica de Chispa, edición 07/12/2000).