Alfredo “Coto” Antón. La inteligencia al servicio del equipo, jugar con él fue un verdadero placer

Se me hace muy difícil escribir sobre alguien al cual uno admira demasiado, este es el caso de Alfredo Rubén Antón, “Coto” para los que lo conocemos del ambiente futbolístico. Más aún cuando el entrevistado tiene un perfil muy bajo, donde su sencillez y humildad lo hacen más grande aún. Pero trataré en pocas palabras para aquellos que no lo vieron jugar de hacerles ver quien fue uno de los mejores jugadores que ha dado el fútbol de nuestra ciudad. Comenzó jugando en Jorge Newbery y luego en Argentino en las divisiones inferiores, pero por esas cosas del destino su lugar en el mundo lo encontró en el Club Atlético El Huracán, que lo compró en seis millones de pesos, donde se consagró Campeón en 1980 y Copa de Campeones 1981. También vistió la casaca de la Selección de Rojas, en los Torneos Argentino de 1982 y 1984. Su padre Don Alfredo José, fue su hincha número uno y no se perdía ningún partido

 

Coto Antón jugando en el recordado partido Pergamino - Rojas, en cancha de Argentino de Pergamino, donde quedamos eliminados

 

Sus comienzos. Alfredo Rubén Antón nació el 29 de noviembre de 1957, comenzó a jugar en el Club Atlético Argentino, pero como lo ponían de wing izquierdo, bien pegado a la raya, se enojó y se fue a jugar de diez como le gustaba a él, al club archirrival, Jorge Newbery. De chico era muy flaquito, sus piernas parecían muy frágiles, pero cuando lo veías jugar, sus pinceladas y su zurda eran diferentes a las del resto de los jugadores; era distinto, como se dice en el ambiente futbolístico. Y así fue cuando muy jovencito debutó en la primera división de Jorge Newbery, con grandes jugadores que lo acompañaban, tales como: Víctor Bauducco, Pele Alvarado, Mario Manghi, “Paco” Maggiolo, “Manano” Papasidero, entre otros.

 

Transferencia record. Así lo titulaba Chispa en la sección deportes de marzo de 1980, ya que un año antes, en 1979, “Coto” había pedido el pase a los dirigentes de la institución de barrio Progreso y como no se lo dieron, en la misma reunión se caldearon los ánimos y por una fuerte discusión entre el volante y un dirigente newberista; él salió perjudicado y fue suspendido por un año. Con el tiempo, gracias a la gestión de sus amigos del “Globo”: Osvaldo Vivero, “Pino” Cioffi, “Paco” Maggiolo, Omar Fachile y “Néstor “Rulo” Medina; y a través de una rifa que hicieron para recaudar el dinero de su pase, finalmente se pudo lograr la transacción de Newbery a El Huracán en 1980. La nota publicada en Chispa decía así: “Ha quedado confirmado un pase interclub que desde hace mucho tiempo estaba dando que hablar. Se trata de la transferencia de Alfredo “Coto” Antón, cedido por Jorge Newbery a su vecino El Huracán. La cesión quedó acordada entre ambas instituciones por la suma de seis millones de pesos de la nueva denominación. Empero, el volante no debutará mañana, puesto que la suspensión que está purgando vence recién el sábado. Estará, eso sí, el domingo próximo en el partido frente a San José de Roberto Cano, en Roberto Cano”.

 

Rosario Central y Talleres de Córdoba. Con tan solo18 años se fue a probar a Rosario Central, pero en aquella época las comunicaciones no eran como las actuales, fue solo, sin que nadie lo acompañara y al día siguiente retornó a nuestra ciudad, como dice el mismo protagonista: “fue una mala experiencia”. Dos años más tarde en 1977, con veinte años y a través de una gestión de empresario rojense, Ángel Gómez, y con el acompañamiento del querido y recordado “Tato” Casalongue, estuvo dos semanas en Talleres de Córdoba (compartió cancha con el “Hacha” Ludueña, Luis Galván y el DT era Marcos Saporitti); todo transcurrió muy bien durante la primera semana que estuvo acompañado por “Tato”, pero todo se derrumbó a la semana siguiente y su paso por el profesionalismo quedó en el intento.

 

Años de gloria. Recordando la trayectoria de este grandísimo jugador de fútbol, sus grandes logros los obtuvo con la camiseta aurinegra, consagrándose Campeón del Torneo Local en 1980 y Copa de Campeones 1981. También vistió la casaca de la Selección de Rojas; pero con la salvedad que en las dos oportunidades, tanto en 1982, cuando Argentino tomó la representación de nuestro seleccionado y Antón fue como refuerzo, quedando eliminado en el famoso partido ante Pergamino, con gol de Echecopar y la otra gran campaña fue en 1984, en esta oportunidad cuando Jorge Newbery, representó al seleccionado, llegando a la semifinal del Torneo Argentino contra Roque Pérez. Así transcurrió su carrera siendo pretendido por todos los clubes, pero su lugar en el fútbol, seguía siendo la institución de barrio Belgrano, hasta que una desgraciada lesión ligamentaria en una de sus rodillas hizo frustrar su continuidad futbolística, cuando Omar Fachile era el DT. del “Globo” en 1985.

 

Anécdotas. “Fue en Jorge Newbery, en medio del partido en primera no agarraba una y jugaba de un wing y como decían antes bien abierto. Me cruce toda la cancha, salí por el túnel y ni se dieron cuenta. Me fui a mi casa. Se avivaron cuando termino el primer tiempo y preguntaban por mí (sonrisas)”.

“Y otra también en medio del partido me cruce de lado, de izquierda a derecha, donde jugaba Daniel Cardigni, de wing derecho y le pregunté: ¿Daniel cómo vamos? (sonrisas)”.

Por último refiriéndose a ¿qué le dejó el fútbol?; respondió: “En esos tiempos el fútbol era todo para nosotros y esperar el domingo era un verdadero placer. Lo más lindo del fútbol es jugarlo y fundamentalmente los amigos que se hacen a lo largo de tiempo”.

 

Admiración. Seguramente “Coto” Antón ha jugado con grandísimos jugadores en el fútbol local y regional, pero a la hora de destacar a uno, hizo referencia a Carlitos Luquez, “fue el mejor 9 con el que me tocó jugar”. Seguramente Carlitos cuando lea esta nota o alguien se lo haga saber se pondrá muy feliz, porque la admiración es mutua, ya que en alguna oportunidad lo hemos escuchado elogiar al volante, de zurdo a otro zurdo.

 

El recuerdo para los que ya no están. A la de recordar y mencionar a las personas que loa apoyaron en su carrera deportiva, “Coto” Antón no quiere dejar pasar por alto en esta nota a Néstor “Rulo” Medina (fue DT en El Huracán); a “Tato” Casalongue que lo acompañó en su prueba en Talleres de Córdoba; a Juan Carlos Zambuto, con el cual compartió innumerables viajes para ver al River de sus amores y muy especialmente a su padre Alfredo José, que nunca faltó a un partido para alentar a su hijo, fue su hincha número uno.

 

Agradecimientos. También Alfredo quiere agradecer a su linda familia, a sus padres (Alfredo José (fallecido) e Ivonne Beatriz Garavagno; hermanos (Marcelo y Alberto); a su esposa Claudia Labrada y sus adorados hijos Tomás y Gonzalo; como así también a sus amigos y en general al ambiente del fútbol, a jugadores, cuerpos técnicos, dirigentes y simpatizantes por el apoyo recibido en la época como jugador”.

 

Nota de la redacción. Como expresé al comienzo de la nota no es fácil hablar de la persona a la cual uno tiene tanta admiración, lo tuve que hacer en primer persona, porque fui parte de aquellos años gloriosos con el plantel de El Huracán, formado por un excelente grupo humano y grandes jugadores. Pero Alfredo “Coto” Antón, fue sinónimo de sencillez, humildad y talento, un combo de adjetivos calificativos, que realzan aún más la trayectoria de uno de los grandes jugadores que ha dado el fútbol rojense sin lugar a dudas. Gracias por tanto querido “Coto”.

Carlos Alberto Zambuto

 

 

Coto Antón jugando para Jorge Newbery, respresentando a la Selección de Rojas en 1984,

que llegó a la final contra Roque Pérez

 

El Huracán campeón 1980. Vivero, Restelli, Fachile, Maggiolo, Cioffi, Veloz, Barbieri, Gutiérrez, Parisi, González, Zambuto, Antón, Pulisic, Caire, De Antoni y Fernández